La fuerte caïda del tráfico en la terminal granelera Ebhi, que ha perdido 5 millones de toneladas en tres años, ha cerrado la puerta a su traslado a los nuevos muelles. La decisión de la empresa semipública, que ha desestimado acometer la expansión, un proyecto con una inversión estimada en unos 180 millones, ha forzado al organismo portuario, máximo accionista de la sociedad, a modificar sus planteamientos iniciales y proyectar una nueva terminal de contenedores en la zona reservada al tráfico de graneles.
Así, la nueva terminal de contenedores ocuparía una superficie de 27,20 hectáreas y capacidad para mover 1,2 millones de TEUs al año. Para ello, contaría con una línea de atraque de 600 metros y, lo que es más importante, unos calados superiores a los 23 metros, lo que le permitiría acoger a los mayores portacontenedores del mundo. Ese proyecto incluirá una previsión de movimiento de contenedores de 80.000 teus para este año, lo que significaría un incremento muy importante teniendo en cuenta que en 2010 se movieron unos 35.500. Los planes del puerto gijonés pasarían por convertir las nuevas instalaciones en un ’hub’ o punto de distribución de contenedores. Es decir, la mayor parte de los teus que llegarían a El Musel serían para trasbordo.