En el encuentro quedó claro que es prioritario para el IDC mantener los contactos con el DG-Move, el órgano consultivo de la Comisión de Transportes, como interlocutor válido a la hora de afrontar cualquier cambio de la legislación portuaria, desde el éxito que supuso la movilización contra la última Directiva Europea en 2006. Ya el pasado mes de abril, en la reunión que el DG-Move organizó en Bruselas, asistió como representante del IDC Jordi Aragunde, del puerto de Barcelona.
Asimismo, en la reciente conferencia de la ESPO, la organización que agrupa a las empresas y puertos europeos, celebrada en Polonia, Peter Shaw insistió en la necesidad de apostar por un estibador formado, profesional y, sobre todo, dueño de su futuro laboral a partir de un puesto de trabajo estable y reconocido. No en vano, el crecimiento de los principales puertos ha llegado de la mano de plantillas profesionales y capacitadas, no sobre la sobreexplotación de trabajadores pésimamente preparados, tal como se defiende en algunos foros, en los que prima la precariedad y el beneficio económico a corto plazo.
La delegación europea del IDC, que ha asistió también a la asamblea que todos los martes celebran los estibadores de Barcelona, expresó su clara voluntad de apoyar a los trabajadores del puerto inglés de Tilbury, en la desembocadura del Támesis, quienes hicieron huelga el pasado 8 de mayo en defensa de un Convenio laboral que recoja sus aspiraciones. De hecho, a pesar de que la huelga era legal, la empresa decidió emplear a esquiroles para no detener sus operaciones, acción que el IDC interpreta como una agravio que recuerda a los peores tiempos de los gobiernos conservadores británicos. El IDC ha asumido la lucha de los estibadores de Tilbury como un objetivo común pora toda la organización.